Traducción preliminar. El texto se ha traducido automáticamente y aún no se ha revisado; si algo suena raro, es por eso.
La psicología analítica.
Es una de las corrientes del psicoanálisis, creada por el psicólogo suizo y especialista en psicología profunda Carl Gustav Jung. Es un enfoque integral del trabajo profundo y del autoconocimiento basado en la exploración de los complejos inconscientes y los arquetipos.
La psicología analítica parte de la idea de que la personalidad tiene una esfera inconsciente, fuente de fuerzas sanadoras y del desarrollo de la individualidad. En la base de esta doctrina está el concepto de inconsciente colectivo, que recoge datos de la antropología, la etnografía, la historia de la cultura y la religión.
Según C. G. Jung, se distingue entre el inconsciente individual (personal) y el inconsciente colectivo. El inconsciente individual es una parte poderosa del alma humana. Un contacto estable entre la conciencia y el inconsciente en la psique individual es necesario para su integridad.
El inconsciente colectivo es común a un grupo de personas y no depende de la experiencia ni de las vivencias individuales de cada uno. El inconsciente colectivo está formado por arquetipos (imágenes primordiales humanas) e ideas. Los arquetipos se ven con mayor claridad y plenitud en los héroes de los cuentos, los mitos y las leyendas. Además, cada persona puede encontrarse con los arquetipos en su propia experiencia, en las imágenes de sus sueños. El número de arquetipos es limitado y, a la vez, cada arquetipo se manifiesta en mayor o menor medida en todas las culturas y en todas las épocas históricas.
C. G. Jung pensaba que la personalidad se desarrolla con mayor intensidad en la edad adulta. Por eso, en su esquema pasa a primer plano el sistema de múltiples niveles de relaciones sociales del adulto, en toda su diversidad. Para C. G. Jung, la meta de un desarrollo pleno era alcanzar la integridad de la personalidad en el proceso de individuación: superar la escisión entre la conciencia y el inconsciente que, según sus ideas, surge inevitablemente en la infancia.
Esa escisión o división se debe en gran parte a la influencia del entorno social. Así, al llegar a la edad escolar y al buscar el lugar más cómodo posible entre sus compañeros, el niño elige conscientemente las cualidades personales y las formas de comportarse que provocan en su entorno la reacción que desea. Así se forma la Persona: la parte de la personalidad que es plenamente consciente, que uno acepta subjetivamente y que muestra al mundo de forma deliberada. Al mismo tiempo, los aspectos de la personalidad que no cumplen el criterio de lo socialmente deseable no solo se ocultan, sino que se rechazan activamente en el interior y, al final, se reprimen en el inconsciente. Precisamente así se forma la Sombra: una estructura incompatible con la autoaceptación y la autoestima del yo.
La Sombra es un complejo inconsciente que contiene todas las partes reprimidas o alienadas de la personalidad consciente. En los sueños, la Sombra puede aparecer como una figura oscura del mismo sexo que quien sueña. Una persona que no es consciente de su Sombra y la rechaza suele mostrar conductas sumamente rígidas, se adapta mal al trabajo en equipo y no es capaz de una actividad creativa plena ni de acoger ideas nuevas y puntos de vista distintos.
Esta corriente no ha perdido actualidad en muchas décadas. Además, la psicología analítica de C. G. Jung dio origen a corrientes de la psicología práctica como:
- Simbolodrama junguiano (vivencia catatímica de imágenes),
- Práctica artística junguiana,
- Psicodrama junguiano,
- Psicología orientada a procesos,
- Bandeja de arena junguiana (sandplay),
- Hipnosis neoericksoniana,
- Sociónica.

