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Las cartas asociativas metafóricas como herramienta de trabajo del psicólogo.
¡Quien se haya encontrado aunque sea una vez con el trabajo de las cartas metafóricas para explorar el subconsciente, resolver cuestiones cotidianas o aclarar asuntos personales se quedará enamorado para siempre de las posibilidades prácticas de esta maravillosa herramienta!
La psique se compone de consciente y subconsciente, del mundo exterior y del interior.
Puede decirse que la parte consciente «sabe» lo que puede explicar, lo que está abierto y accesible, y sabe darle sentido.
La parte inconsciente también «sabe» lo que la persona necesita y contiene sus impulsos ocultos, sus necesidades, deseos, conflictos y recursos valiosos para la vida. Sin embargo, a menudo una persona puede tener toda esta riqueza y no usarla. A veces queremos una cosa y el inconsciente atrae a nuestra vida algo completamente distinto.
El mundo del inconsciente se comunica con nosotros a través de las sensaciones del cuerpo, los estados, las emociones, las vivencias y los estados de ánimo.
Para entendernos necesitamos herramientas que lleven el contenido inconsciente al terreno de la conciencia.
Entonces la persona entiende el sentido y dice:
—¡Ahora lo veo claro! ¡Lo he entendido! ¡Sé lo que tengo que hacer!
La comprensión da la posibilidad de cambiar la propia conducta, entender los deseos verdaderos y resolver el conflicto entre las partes de la personalidad. Aporta seguridad y estabilidad.
La falta de comprensión suele ir acompañada de estados y sentimientos como ansiedad, miedo, añoranza, desesperación, impotencia, bloqueo, apatía, pereza, autosabotaje, culpa, vergüenza y otros.
Para explorar y cambiar estos estados, con las cartas metafóricas nos dirigimos hacia nuestro interior.
A través de las imágenes que surgen al entrar en contacto con el dibujo de la carta, y de su análisis junto con un psicólogo, llegas a entender lo que de verdad quieres, conoces tus necesidades, liberas el estrés y trabajas con distintos estados, mejorando tu vida.
Al activar la percepción emocional y sensorial, la persona accede al mundo de los significados interiores.
Las cartas metafóricas son una ayuda insustituible en esta tarea.
Cuando aprendemos a prestar atención a nuestras sensaciones, estados y deseos, el mundo que nos rodea gana profundidad y brillo. Crece el interés por la vida, aparece la posibilidad de desear y de recibir lo que se desea. Aumenta la satisfacción con uno mismo, con los demás, con el día a día, con la vida.
¿Qué puede desear más una persona que encontrarse consigo misma?
A menudo escondemos de nosotros mismos los aspectos de nuestra personalidad que percibimos como ajenos. Sentimos miedo ante esas cualidades cuando aparecen en otros y no queremos verlas en nuestra vida.
Sin embargo, la mayor satisfacción la siente una persona en el momento en que logra recuperar su integridad y decirle a la parte rechazada de sí misma:
—«¡Hola! ¡Te veo! ¡Existes! ¡Y aunque todavía me da miedo, eres parte de mí!»
Gracias a un encuentro así, el mundo cambia, a veces hasta volverse irreconocible.
Las cartas metafóricas, junto con un psicólogo con experiencia, te ayudarán a entenderte, resolver conflictos internos, cambiar tu estado de ánimo, corregir estados, ordenar los sentimientos negativos, encontrar apoyos interiores y ganar confianza en ti.
¿Te imaginas que una pequeña imagen pueda cambiar tu visión del mundo?
¿Hacer tu mundo más luminoso y más vivo? ¿Hacerlo sonar?
¿Contar sin palabras lo que de verdad importa?


