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Control y gestión en las relaciones.
Para controlar y gestionar algo o a alguien, es necesario saber por dónde pasan los límites del área que se gestiona. Con frecuencia, el deseo de controlar surge allí donde se necesitan seguridad y previsibilidad. La persona desea gestionar y controlar, crear reglas y marcos. A menudo impone a los demás su visión y su opinión, y de ahí surgen conflictos, resentimientos, malentendidos, separaciones, errores y emociones negativas.
Nuestro subconsciente es una enorme región de la psique que contiene una cantidad colosal de energía. Es la experiencia pasada, los conocimientos, las habilidades, los deseos, los guiones, las creencias, las estructuras psíquicas de la personalidad. Con su poderosa fuerza de atracción, el contenido de la psique, a través del subconsciente, dirige los acontecimientos de la vida de la persona por medio de sus actos, sensaciones y pensamientos. Al estudiar su contenido interior, la persona aprende a gestionarlo y a usarlo como recurso.
¿Qué ocurre, entonces, cuando el contenido interior queda desatendido?
Al ser consciente solo de una pequeña parte de su experiencia vital, la persona estrecha la idea que tiene de sí misma, de los demás y del mundo que la rodea. La vida exterior se vuelve previsible y comprensible si se la controla constantemente. Pero el subconsciente no duerme y, por todas partes, crea en la vida de la persona situaciones para su desarrollo. Sin contacto con su mundo interior, la persona siente tensión y miedo ante las circunstancias de la vida. Busca maneras de controlar aún más y con más fuerza.

Así se forma un círculo cerrado, un guion de vida, en el que solo caben unos pocos roles sociales y una idea anquilosada de uno mismo y de la gente. Al intentar conservar la estabilidad y la seguridad, es decir, reprimir el miedo a su contenido interior, la persona gasta una gran cantidad de la energía destinada a su autorrealización. Impone a los demás sus reglas, marcos e ideas, exige, controla y se ofende cuando las cosas no salen como quiere. Esto nace del miedo a toparse con una experiencia imprevisible y desconocida hasta ahora, y ese miedo, como consecuencia, bloquea el desarrollo. Para construir relaciones sanas con otras personas, es necesario construir una relación con uno mismo.
Las exigencias, el control y la gestión de otra persona sin su consentimiento la privan de su libre albedrío. Este tipo de relaciones lleva a la degradación y a la destrucción de la personalidad.
En las relaciones de dependencia, uno de los miembros de la pareja, o los dos, no tiene una idea clara de sus propios límites psicológicos y físicos ni de los límites del otro. El control es imposible cuando no se entiende qué es, en realidad, lo que hay que controlar. En una relación así, la persona impone al otro su voluntad y sus exigencias, y le exige que las cumpla. Controla porque no es consciente de dónde está ella misma y dónde empieza el territorio de su pareja. En la relación se repiten, una y otra vez, los mismos guiones. Muchas personas viven así durante años y décadas, privándose a sí mismas y a los demás de la oportunidad de desarrollarse y realizarse.
¿Hay una salida?
La hay, y consiste en: conocer tu mundo interior; tomar conciencia de tus necesidades, creencias, actitudes, influencias ocultas y de los guiones grabados en el subconsciente; aprender a distinguir tus límites de los de otra persona; gestionarte a ti mismo y crear así relaciones entre iguales.
El deseo de controlar las circunstancias externas y a otras personas puede compararse con el intento de detener las fuerzas de la naturaleza, algo en principio imposible. Supone un gasto serio de energía y te aparta de tu camino vital, del desarrollo y del crecimiento personal. Te obliga a vivir en círculos día tras día, a sentir irritación, negatividad, tristeza y apatía.
Te invitamos a conocer tu mundo interior y exterior, a encontrarte contigo mismo, con tus miedos interiores, tus necesidades y tus deseos, y a aprender a gestionarte.
El control del subconsciente, la capacidad de gestionar tus estados y el contenido de tu mundo interior: ¡esa es la clave de un desarrollo sano y de la autorrealización en el mundo exterior y en las relaciones con otras personas! Ven a nuestros encuentros y clases magistrales, donde estudiaremos el contenido del mundo interior, aprenderemos a gestionarlo y a tomar el control de nuestra vida.
Anna Oleksandrivna Shyman, profesora del centro, autora y facilitadora de formaciones.


